algo del carácter bávaro

... o alemán en general, no sé. Uno de los motivos de irse de España fue cambiar a una sociedad más respetuosa, ordenada... HONRADA, vaya. Franci me contaba que cuando estudiaba aquí un día se dejó la tarjeta en un cajero y al volver, horas después, alguien la había dejado ahí encima y nadie la había tocado. Cualquier persona normal habría hecho lo mismo, o incluso, ya puestos, dársela a alguien de la oficina para que se la quedaran, pero un servidor está bastante quemado de España y el gitaneo (con perdón de los gitanos) y la anécdota me parece una proeza. Francesca, además, tiene la graciosa costumbre de dejarse las llaves en la puerta (por fuera, claro) o en el buzón: ayer nos encontramos con una nota que decía que las habían llevado al hausmeister porque las habían encontrado puestas en la cerradura del buzón. Hoy nos ha llamado el Hausmeister a las 7.15 para devolvérnoslas. Seguro que pensaba que las necesitaba antes de irse a trabajar, pero resulta que Franci tenía libre y nos ha despertado. También es verdad que cualquiera habría hecho lo mismo, que tampoco vivimos en un arrabal de Sao Paulo. Comunque, uno se siente más "amparado" en muchas cosas. Mi experiencia personal desde que vinimos ya tiene un par de puntos a favor de los "kartoffeln": un día metí un billete de 10€ en una máquina de tabaco en un bar, pero ésta ni me dio el paquete ni el billete. Fui a la camarera "do you speak english?" "nein" ok, "mein geld ist weg" o no sé qué le dije. El caso es que ella no tenía la llave pero me dijo que llamase a la empresa que coloca las máquinas. Por teléfono (tampoco hablaban inglés) les expliqué lo sucedido y me dieron un email para darles mi número de cuenta. En efecto: me devolvieron los 10 €. En España, olvídate. La otra experiencia que tengo es la de la cámara que relataba en un post anterior: nadie debería hacerse responsable si no tienes un seguro, pero me han dejado una cámara mejor sine die, hasta que tengan noticias fehacientes de la mía, sin conocerme de nada.
Aún tengo que entender del todo a esta gente: siendo de otra cultura me chocan muchas cosas, pero es normal. Por un lado son SUPER celosos de su ruhezeit ("tiempo de tranquilidad") y de su intimidad y espacio: no quieren ser molestados, pero por otro lado no se cortan un pelo a la hora de opinar sobre tu vida o darte consejos. "Deberías llevar a tu perro a una escuela", "tu perro está muy delgado", cuando Wagner se porta mil veces mejor que muchos. Simplemente, quiero pensar que lo hacen por ayudar, o que les gusta que todo esté correcto, en su sitio, según ellos. No quiero imaginarme lo que es vivir en Suiza. Son cerradetes y ciesos, discretos, pero carecen por completo de sentido del ridículo. Puede molestarles que bosteces en el metro pero les da igual tomar el sol como Dios les trajo al mundo. etc etc etc
Como ya he dicho otras veces, la gente en general es amable y buena cristiana. No hay la desconfianza que se puede sentir en otros lugares, pienso que porque aquí vivir es fácil, y los problemas son que no te molesten en fin de semana, no hablar muy alto y no cruzar en rojo.
Hace dos años estuve en el Oktoberfest y viendo lo que es es algo INCONCEBIBLE en un país mediterráneo o latino, porque la gente, aquí, sigue las reglas, y las reglas están bien pensadas.
Peeeero, llevo poco tiempo aquí, con un clima amable, más o menos, y al no saber alemán no he interactuado a fondo. Veremos qué pasa en unos meses.

No hay comentarios:

Publicar un comentario